Haz de tus ideas un proyecto extraordinario: Fórmula (D*3+E*2)

¿Alguna vez has tenido una idea que no sabes cómo llevar a la acción o a la práctica?

¿Hasta qué punto puedes potenciar tus ideas para ser de la enseñanza un diseño ágil que nos permita ir más allá de las aulas de clases?

Una de las claves que nos pueden ayudar a responder estas preguntas y convertir nuestras ideas en acciones concretas, es direccionar nuestra mirada en función de nuestros objetivos entendiendo que la caducidad del conocimiento está a la luz del día. Por eso, se hace necesario poder reinventarnos constantemente, de manera que podamos responder a las exigencias del entorno en todos sus niveles. 

Lograr que un contenido sea atractivo y que al mismo tiempo resulte efectivo, puede ser una labor complicada, sobre todo para aquellos que tienen poca o nula experiencia desarrollando campañas formativas.  

Es por eso que nace una metodología para diseñar experiencias que nos permitan desarrollar resultados de aprendizaje significativos.

 La educación actual debe estar enfocada 100% en las necesidades del aprendiz o del cliente. Dicho de manera sencilla, existe algo llamado el diseño instruccional, el cual  es un proceso en cierto modo sistemático, planificado y estructurado que da las bases al formador para llevar a cabo la experiencia de aprendizaje. 

Gracias a él un docente o facilitador es capaz de: 

  • Planificar unidades de aprendizaje (temas/tópicos).
  • Establecer enfoques.
  • Determinar tareas y actividades.
  • Definir una variedad de materiales educativos adecuados a las necesidades de formación.

Con todo ello, se asegura la calidad del aprendizaje y se genera un mapa o ruta que el facilitador podrá seguir, con la confianza en que haciéndolo, logrará los objetivos propuestos, de los cuales hemos hablado anteriormente. 

En ocasiones resulta complejo realizar una sesión de formación o una experiencia de enseñanza. Saben ¿por qué?

 Es difícil responder: ¿Por dónde comienzo? Algunas veces sentimos frustración o que no estamos logrando los resultados deseados. Además, las herramientas o teorizaciones para desarrollar maquetas de diseños instruccionales son un tanto complejas de entender y bastante aburridas para aplicar. 

 Académicamente, las definiciones de diseño instruccional (DI) son muy variadas. En líneas generales se asume como un proceso de planificación y preparación de contenidos y actividades en una medida de tiempo determinada.

Siempre, por supuesto, considerando el ambiente en el que el proceso educativo se llevará a cabo. Así como, los métodos de enseñanza/aprendizaje más apropiados. A su vez, contempla las características de quienes protagonizarán ese proceso de aprendizaje y la valoración de sus necesidades.

Como ya vimos, es una guía para el formador, es lo que nos permite plasmar de manera planificada nuestras ideas y hacerlas experiencias formativas. Permite sobre todo planificar las actividades, seleccionar material de apoyo, diseñarlo y ajustarlo. Permite además, equilibrar las cargas de contenido y prever todo lo necesario para la fluidez del proceso de aprendizaje.

Y aunque algunos prefieren considerarlo una camisa de fuerza, yo lo considero un mapa o ruta de orientación formativa. 

Empleando un buen DI, cualquier docente o profesional que se dedique a educar puede retomar el camino señalado originalmente o simplemente, reorientar el sentido del curso si lo considera necesario.

Aunque un educador dicte una asignatura o taller muchas veces, debe revisar, actualizar y re-adecuar el diseño  original. Si bien, todos creemos saber emplear la tiza y el pizarrón como tecnología de enseñanza/aprendizaje (súper arcaico, por cierto jiji), este nos orienta para hacerlo con propiedad, de forma eficiente y oportuna.

De ahí nace su utilidad para abordar un nuevo proyecto educativo, una nueva alternativa de enseñanza o el desarrollo de competencias profesionales.

Ahora bien, lo más difícil es arrancar, por lo que te recomiendo una serie de pasos fundamentales para que el desarrollo de tus experiencias formativas tengan valor y significado. 

La fórmula (D*3+E*2) by @creaconangeles

D*3

  • Diagnóstico: De necesidades e intereses que se vinculen a la expectativa de quién va a recibir la formación, es decir el aprendiz o cliente.  
  • Diseño:  Debe estar centrado en los objetivos establecidos de enseñanza- aprendizaje.
  • Desarrollo: El famoso inicio y desarrollo y cierre que no puede faltar en las sesiones de formación. Cada uno de estos momentos tiene un sentido y forman parte de la secuencia didáctica. 
  • Inicio: Momento especial para activar la atención, el interés y la motivación de los participantes y establecer el objetivo de la sesión.  
  • Desarrollo: Durante este momento se establece focalizar la atención para procesar la nueva información utilizando estrategias y dinámicas adecuadas a los contenidos.  
  • Cierre:  Para finalizar, en este momento se revisa y se resumen los contenidos,  para demostrar lo aprendido. 

E*2

  • Ejecución: La puesta en práctica de los objetivos de enseñanza planteados. 
  • Evaluación:   Se mide la eficacia y eficiencia, además se valida  junto al aprendiz, que realmente fue significativa la sesión de formación. 

¿Lo ves? No es tan difícil como parece, solo hay que poner un poco de orden en las ideas para lograr cambios extraordinarios. 

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